LOS NAGA

Ha llegado el momento de explicar qué son los naga que dan nombre a este blog. Los naga son seres mitológicos con la forma de una enorme serpiente parecida a la cobra, y están estrechamente vinculados al agua, a la lluvia y a la fertilidad. Históricamente han sido venerados en el sureste asiático como seres protectores, y al mismo tiempo temidos por su fuerza y ​​capacidad de destrucción, pues su naturaleza es temperamental e impredecible. Se cree que residen esencialmente en los ríos, aunque también pueden habitar en tierra firme o en el subsuelo.

El término laosiano nak da cabida a una variedad de figuras relacionadas con los naga, haciendo referencia tanto a los naga propiamente dichos como a los ngüak, los ngu (serpientes) y los luang (dragones-cocodrilo). Los ngüak, la versión más salvaje de los naga, son los dragones acuáticos míticos que se pensaba que habitaban en todos los grandes ríos, y se les consideraba tan poderosos que se creía que con el simple paso de sus cuerpos habían modificado la geografía de la tierra, creando la forma de los cursos de los ríos, modelando las montañas y excavando cuevas y túneles bajo tierra. De hecho, el nombre laosiano más antiguo que se conoce para designar el río Mekong no es otro que “gran río de la serpiente gigante”. Se cree que tanto los ngüak como los naga pueden tomar formas diversas, incluyendo la humana, y que tienen a sus órdenes un ejército de serpientes menores (ngu), terrestres y acuáticas. La diferencia fundamental entre ngüak y naga es que los primeros son una fuerza primigenia fuera de todo control, mientras que los naga simbolizan esa misma fuerza pero tras ser domada por el budismo.
Naga
Pese a dar título a este blog, que quiere abarcar todo el sudeste asiático, no todo el sudeste asiático es territorio naga. La creencia en estos seres sobrenaturales se centra sobre todo en Tailandia, Laos y Camboya, pero a pesar de ello se trata de una figura mitológica de gran alcance, ya que se extendió por toda la región a través de la indianización, el proceso que a partir de los siglos II y III de nuestra era expandió las ideas procedentes de la cultura india por todo el sudeste asiático, excepto Vietnam (que se encontraba bajo una fuerte influencia china) y Filipinas (por su situación geográfica más lejana y aislada). De hecho, el culto a las deidades en forma de serpiente o dragón es muy anterior al proceso de indianización y a la llegada del budismo: se remonta al menos al año 700 aC, en el sur de China, de donde provienen la mayoría de grupos étnicos que posteriormente migrarían hacia el sudeste asiático y se convertirían en sus poblaciones dominantes. Hay leyendas que vinculan a los naga con la fundación de las dos capitales históricas del reino de Lan Sang (precursor del actual Laos): una leyenda dice que los quince primeros gobernantes de Luang Prabang fueron de una misma dinastía de reyes naga y ngüak, y otra leyenda afirma la existencia de nueve naga consagrados a la protección de la región de Vientiane, cada uno de ellos con una ubicación geográfica determinada. Por otra parte, y como ya hemos visto, los naga tienen también un lugar dentro de la mitología budista e hinduista: hay un naga que vive enroscado en la cima del Monte Meru, la montaña sagrada mítica que las cosmogonías hinduista y budista consideran el centro del universo, y también fue un naga, llamado Mucalinda, quien extendió su capucha para resguardar a Buda de una fuerte lluvia que cayó durante siete días mientras éste se encontraba meditando.

A partir de su llegada y consolidación en el sudeste asiático continental, el budismo fue asimilando y modificando las creencias animistas anteriores, y por este motivo los templos budistas de la corriente theravada (la que se encuentra extendida por Laos, Tailandia, Camboya y Myanmar) están repletos de representaciones de naga. Aunque en menor medida que siglos atrás, en los países donde se practica el budismo theravada se sigue llevando a cabo la antigua tradición de ordenar como novicios a chicos de edad cercana a la pubertad. Se trata en gran medida de un rito de paso, ya que se considera que la ordenación temporal como monje o novicio es una experiencia esencial que marca el paso hacia la madurez del hombre. Pues bien, a los novicios y monjes antes de la ordenación se les llama “nak”, entendido como hombre en su estado salvaje, irreligioso. Según esta visión, los hombres se convierten en monjes para conseguir exorcizar los naga de sus cuerpos, y volverse de esta manera completos.

novici en bici
En el arte budista, los naga se suelen representar como una enorme serpiente parecida a la cobra, a menudo con múltiples cabezas (siempre de número impar), con una cresta alta y estilizada en forma de llama, la boca abierta y una pequeña barba colgando bajo la mandíbula. Se encuentran casi siempre presentes en la decoración de los templos budistas theravada, típicamente en balaustradas flanqueando las escaleras de acceso al vat (templo). En este caso simbolizan un puente entre el mundo terrenal y el mundo celestial, recordando al creyente que se dispone a acceder a un espacio espiritual. Es frecuente que los naga esculpidos en balaustradas salgan de la mandíbula abierta de un makara, una especie de cocodrilo mitológico. Pero la representación de naga se puede encontrar en muchos otros lugares del templo budista, como en puertas y ventanas, en los soportes de los aleros de la cubierta del templo, resiguiendo el perfil anterior y posterior de cada una de las múltiples capas superpuestas que forman la cubierta los templos, o en las canalizaciones ornamentadas que se utilizan para el baño ritual de las principales imágenes sagradas de los templos, etc.

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Más allá de tener un papel destacado en el folclore y la mitología autóctonas, y a pesar de que este tipo de creencia ha ido perdiendo adeptos a medida que las sociedades tradicionales del sudeste asiático se han ido acercando al mundo moderno y globalizado, la creencia en los naga aún se mantiene viva a día de hoy. Las poblaciones de la ribera del Mekong -y del resto de ríos en general- tienen una fuerte creencia en los naga, y se considera peligroso caminar junto al río durante la noche, por el riesgo de ser atacados por aquéllos. Se cree que estos seres míticos gobiernan el río y deciden la suerte de quien en él navega, y por este motivo anualmente se realizan ceremonias en su honor, y es habitual que se les dediquen ofrendas antes de emprender un trayecto en barca. Estas ofrendas y ceremonias en honor a los naga, tal como sucede con el resto de prácticas animistas, pueden tener un objetivo preventivo, con la intención de mantenerlos satisfechos, o bien reparador, para aplacarles en caso de que se les considere responsables de haber causado algún daño.

Cada año, durante la luna llena del undécimo mes lunar del calendario budista local, miles de personas se reúnen en las dos riberas del río Mekong (a la altura de la capital laosiana y de la ciudad tailandesa de Nong Khai) para observar cómo se elevan unas misteriosas bolas de fuego que surgen de las profundidades del mismo río, que la creencia popular dice que son escupidas por los naga. Y discutir la naturaleza sobrenatural de esas bolas de fuego puede encender fácilmente los ánimos: en el año 2002 un programa de televisión tailandés intentó demostrar que las bolas no eran otra cosa que munición pirotécnica lanzada desde la ribera laosiana, provocando protestas airadas de la población local tanto en Laos como en Tailandia.

naga fireballs

Por otra parte, las tradicionales carreras de barcas que se celebran en muchos lugares del sudeste asiático continental al final de la época de lluvias, eran originariamente una celebración en honor a los naga que gobernaban los ríos. Durante la celebración de las carreras de barcas de Vientiane (capital de Laos) del año 2004, una de las embarcaciones participantes volcó, y 14 de las chicas que la tripulaban murieron ahogadas. Muchos interpretaron este hecho como la venganza de un naga furioso por no haber sido honrado tal como era debido. Desde entonces, el rudimentario altar consagrado a su culto que hay al lado del río Mekong se mantiene bien atendido, especialmente durante las carreras anuales.

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Quien viaje a Tailandia o a Laos es muy posible que vea una imagen que se ha hecho muy popular durante los últimos años, y que muchos pequeños restaurantes y hostales turísticos tienen colgada en sus paredes. Bajo el título “Queen of Nagas”, se puede ver un espectacular “pez remo” de casi ocho metros de longitud, sostenido por quince soldados estadounidenses, y supuestamente capturado en el río Mekong en el año 1973. Contemplando aquella imagen, uno está casi dispuesto a creer en la existencia de los naga … pero, aunque la foto es verídica, en realidad el ejemplar fue atrapado en la costa de California dos décadas más tarde. Esto ciertamente no favorece el mito de los naga del Mekong, pero la verdad es que desde que lo sé me baño ahí bastante más tranquilo.

SAM_2105 -- Chiang Saen -- 21112011

(publicado originalmente el 25 de febrero de 2013)

VERSIÓ EN CATALÀ AQUÍ

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